Tal y como FeSP UGT Enseñanza Madrid había denunciado en el mes de junio de 2017, cuando se publicó
el calendario escolar para el curso 2017/18, en que se adelantaban las fechas de las pruebas extraordinarias
del mes de septiembre a junio, la Consejería ha conseguido instaurar el caos en los centros educativos a
finales de curso.
Recientemente ha procedido a remitir un documento de propuestas que se resumen en: “cada centro que
se apañe como pueda con los medios que tiene”, ya que la Administración no va a aportar nada para
resolver el problema que ella misma ha creado.
Como ya denunciamos, el cambio de fechas de la evaluación extraordinaria, se ha realizado sin aportar los
fundamentos pedagógicos que lo justifiquen ni contar con la opinión de las organizaciones sindicales. Pero,
además, decíamos: “el planteamiento de la Consejería va a suponer un descalabro organizativo de los
centros educativos: ¿Cómo se van a organizar para reforzar a unos alumnos y para dar ampliación a otros?
¿Quién va a dar los apoyos y refuerzos, un profesor/a diferente del que les ha impartido clase durante todo
el curso? ¿Cómo se van a agrupar los alumnos?”. Respuesta: cada centro tendrá que resolverlo como
pueda.
Para UGT, tener 11 días para conseguir los objetivos que no se han podido alcanzar durante todo el curso
es, cuanto menos, difícil.
Las orientaciones que facilita para organizar este fin de curso no son relevantes ni aportan soluciones
eficaces, por cuanto no dejan de ser una lluvia de ideas elaboradas para justificar que la Consejería aporta
soluciones.
Pero, además, consideramos que la Consejería pretende hacer recaer en la comunidad educativa y, más
concretamente, en el profesorado las consecuencias que de dicha modificación puedan derivarse. Así
indica: “el éxito de la modificación del calendario escolar requiere la implicación de toda la comunidad
educativa y el compromiso decidido del profesorado”. Lo que significa que si algo va mal será que la
comunidad educativa no ha hecho los deberes adecuadamente y el profesorado no se ha comprometido
con ello. Eso sí, la Administración no tiene ninguna responsabilidad.
Asimismo, nos vende como ventajas del nuevo calendario, que refuerza la atención al alumnado,
facilitando la recuperación de las materias pendientes; unifica el calendario escolar con el existente en las
universidades madrileñas; permite planificar con antelación los grupos y horarios del profesorado y
alumnado y posibilita el adelanto de las fechas de inicio del curso.