Marsegur, la empresa que oferta
sus servicios de seguridad privada en INTA, INVIED, IGESAN, HOSPITAL GIOMEZ
ULLA, HOSPITAL DEL AIRE, ACUERTELAMIENTOS, SUMA 112, ha dejado de abonar la
nómina de los trabajadores en estos centros, siendo afectados en Madrid más de
150 trabajadores.
Hace pocos meses, el Ministerio de Defensa adjudicó la seguridad
privada de todas sus instalaciones a nivel nacional con la empresa Marsegur en
un sustancioso contrato.
Se da la circunstancia que el anterior proveedor era Seguridad
Integral Canaria, la empresa de Miguel Ángel Ramírez, y que comparte con
Marsegur asociación empresarial. Seguramente, las dos empresas que más
desprecio han mostrado por los derechos de los trabajadores y curiosamente
proveedores habituales de diferentes administraciones tanto en el ámbito
estatal como autonómico.
Sirva de ejemplo, SIC no ha abonado, a fecha de hoy, la nómina y
finiquito de muchos de los trabajadores de Defensa que pasaron subrogados a
MARSEGUR.
Desde UGT, ya trasladamos a la mesa de contratación del Ministerio
de Defensa, que contratar con Marsegur, más allá de la legalidad, era una
irresponsabilidad porque el único valor de esta empresa es ofertar sus
servicios al menor coste porque su convenio de empresa REDUCE EN UN 40% LOS
SALARIOS RESPECTO DE LOS TRABAJADORES DEL CONVENIO ESTATAL.
Luis Domingo Castresana, Responsable del Sindicato de Seguridad de
UGT en Madrid, denuncia que el convenio de empresa ha sido anulado hasta en
tres ocasiones por la Audiencia Nacional.
Luis Domingo Castresana denuncia las contrataciones públicas que
bajo apariencia de legalidad esconden precariedad en el empleo y explotación
laboral. Además exige actuaciones para terminar con un “dumping social“ que
tiene como objetivo bajar salarios y eliminar derechos laborales.
Los trabajadores del Ministerio de Defensa y la ciudadanía nos
merecemos una contratación pública que garantice la prestación del servicio con
empresas solventes y fiables, que garantice un servicio en condiciones óptimas
y respeten los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
Empieza a ser insoportable que MARSEGUR siga operando en el
mercado de la Seguridad Privada; y que nadie haya hecho nada. UGT espera que en
la mesa de concertación social que se ha abierto con el gobierno para abordar
la problemática de la seguridad privada, el objetivo prioritario sea cambiar el
actual modelo de contratación pública que favorece una competencia basada en la
oferta económica más ventajosa y no en un servicio eficiente y de calidad.
