lunes, 11 de septiembre de 2017

Desaparición de la reducción de cuota del 20%. Sistema especial de empleados de hogar

En este año 2017, con los Presupuestos Generales del Estado prorrogados, se publica la Orden ESS/106/2017, por la que se desarrollan las normas legales de cotización a la Seguridad Social, desempleo, protección por cese de actividad, Fondo de Garantía Salarial y formación profesional para el ejercicio 2017, que incluyen en su artículo 14 las bases y tipos aplicables al Sistema Especial de Empleados de Hogar. En el punto 4 de este artículo, la reducciones del 20% y del 45% y sus limitaciones. Sin embargo, la Ley 3/2017 de Presupuestos Generales del Estado publicada el 28 de junio y que entró en vigor el día 29, en el artículo 106, sobre cotizaciones, no contempla la reducción de cuota del 20%.

El resultado es que dicha reducción ha dejado de aplicarse.

No así en el caso de la reducción del 45% para cuidadores en familias numerosas, establecida en el artículo 9 de la Ley 40/2003 de protección a las familias numerosas, siempre y cuando los dos ascendientes o el ascendiente en caso de una familia monoparental ejerzan una actividad por cuenta ajena o propia fuera del hogar o estén incapacitados para trabajar.

El anteproyecto de ley de presupuestos generales del Estado para 2017, ya excluía la reducción del 20%, pero lo cierto y aunque ha dejado efectivamente de aplicarse, es que el Ministerio ofrece información contradictoria; por una parte, sigue conservando en su folleto informativo sobre el servicio del hogar familiar correspondiente al 2017, ambas reducciones. Por otra, la página de la Secretaría de Estado de Seguridad Social, ya únicamente hace referencia a la del 45%, pero con la limitación ya señalada de que la misma no es aplicable en los supuestos de servicios inferiores a 60 horas mensuales cuando sea la parte trabajadora la que ha asumido las obligaciones de alta, cotización y recaudación.


 Esta es otra decisión unilateral más en este sector de actividad donde el salario de las trabajadoras, mujeres principalmente y mayoritariamente extranjeras, depende de la economía y los ingresos de las familias. Las consecuencias, fáciles de preveer, en un momento en que la recuperación no ha llegado a los salarios, que se reducirán horas de trabajo, se reducirá el salario y en el peor de los casos, en el de empleadores que aprovechan la invisibilidad de un empleo que se desarrolla en un hogar familiar de casi imposible acceso para la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que se repercuta toda la cotización, tanto de la parte empleadora como de la trabajadora en el salario de esta última, uno de los abusos más frecuentes.