jueves, 25 de septiembre de 2014

Asamblea de trabajadores de EMT-Madrid

La sección sindical de UGT en la Empresa Municipal de Transportes de Madrid realiza algunas reflexiones a propósito del desarrollo de la asamblea de trabajadores que se celebró ayer y en la que quedó ratificado el preacuerdo de convenio colectivo.
 
La sección sindical de UGT en la Empresa Municipal de Transportes de Madrid realiza algunas reflexiones a propósito del desarrollo de la asamblea de trabajadores que se celebró ayer y en la que quedó ratificado el preacuerdo de convenio colectivo.
 
Todo el mundo sabe que una congelación supone una pérdida de poder adquisitivo. También sabemos que no todos los conceptos salariales han sido congelados en nuestro caso (y no queremos precisar más para no dar ideas). Lo que no sabemos es dónde han visto algunos la prepotencia y el autobombo de la Comisión Negociadora, o de dónde les salen las dudas sobre la generosidad y solidaridad que siempre hemos mostrado los trabajadores y trabajadoras de la EMT. Decir que se ha abierto una “autopista” al PP, y decirlo sabiendo que aunque se convoquen meses de huelga no hay nada que sacar para los trabajadores y trabajadoras de la EMT, supone pedirnos que, en solitario, configuremos la única oposición firme y de lucha a este Ayuntamiento. Nos hemos quedado solos, o casi solos (algún conflicto de trabajadores municipales aún sigue vivo), y una cosa es ser generosos y otra muy distinta es ser kamikazes o suicidas.
 
No se ha convocado ni un solo día de huelga, pero sí movilizaciones importantes a las que, los que el día de la asamblea se mostraban tan beligerantes, han acompañado muy poquito; para su información, aún sigue activa alguna de las plataformas que hemos ayudado a configurar desde la EMT. También forma parte de “Madrid en transporte público” algún compañero de Metro, y cuando uno de esos compañeros dijo en la Asamblea que siente envidia sana del acuerdo al que hemos llegado en la EMT, no nos queda ninguna gana de “sacar pecho”; sin embargo, sí sentimos una enorme tristeza cuando las cosas no le salen bien a los amigos y compañeros de la empresa hermana del transporte urbano madrileño.
 
Algunos discursos sobre unidad y oportunismo, sobre “comparsas”, diciendo que teníamos al Ayuntamiento de Madrid contra las cuerdas, que se podía haber sacado más, pero que al final acatan lo que dice la Asamblea, nos parece que hay que leerlos más en clave interna y están más dirigidos a su afiliación. Mucha gente no entendió nada de estos discursos, pero no nos corresponde a nosotros interpretar enigmas o traducir jeroglíficos. No solo no podíamos haber sacado más, sino que ahora que sabe la Alcaldesa que no va a ser la candidata de su partido, dudamos que estuviera interesada en dejar, a quien le reemplace, resuelto el Convenio de la EMT. Por otra parte, si mañana el Consejo de Ministros, en la presentación del Proyecto de Presupuestos Generales, incorpora un incremento salarial para el sector público o la devolución de la paga, también lo tenemos recogido en el texto firmado…
 
No somos cobardes, pero tampoco somos suicidas. Sabemos que nos hemos escapado de los hachazos sufridos por otros, pero no renunciamos a recuperar el poder adquisitivo perdido en años de congelación, o la paga que nos robaron en su día por decreto. La inmensa mayoría en la Asamblea lo tuvo claro, y el resultado de la votación ya es suficiente para poner en su sitio a los de “el no por el no”, “el no a todo” y la crítica desalmada a todo lo que se mueve.
 
Hoy, solo hablamos en este comunicado de una Asamblea muy importante y con un resultado inapelable. Y lo hacemos porque tampoco nos parece justo dejar sin respuesta alguna de las afirmaciones o críticas que se han podido lanzar. Si los trabajadores y trabajadoras actúan con responsabilidad, o si la Comisión Negociadora pone la prioridad en no traspasar líneas rojas o en asegurar el futuro de miles de familias, no estamos siendo insolidarios ni cobardes. Ha sido la unidad, la capacidad de lucha y el corazón caliente lo que nos ha llevado a este resultado, pero también el cerebro frío y la administración de nuestras fuerzas y los tiempos de negociación.
 
En siguientes comunicados hablaremos de las comisiones de trabajo que tenemos que abrir y, entre otras, de la que ya está abierta para corregir los enormes problemas pendientes en los aparcamientos. Eso será en el próximo comunicado, ya que en este no queríamos cerrar el capítulo de la Asamblea sin decir algunas cositas. Los trabajadores y trabajadoras han demostrado que no son tontos/as y que no son presa fácil para los “vendedores de humo”; la mayoría de los sindicatos del Comité de Empresa han mostrado una gran generosidad y han tomado sus decisiones sin pensar en ningún rédito electoral. Y los que han jugado a otra cosa se les ha visto descaradamente el plumero. Como decimos, la gente no es tonta y, además, dentro de muy pocos meses nos podrá poner a cada uno en el sitio que nos corresponde…