Las
misivas llevan varios meses remitiéndose a ciudadanos que están a las puertas
de llegar a los 61 años y que perciben la correspondiente prestación por
desempleo. Concretamente, el aviso llega a los domicilios dos meses antes de
alcanzar esa edad.
En
la carta se les informa de que deben jubilarse de manera anticipada para
comenzar a cobrar la pensión contributiva, y al mismo tiempo retirarles la
prestación que están percibiendo.
Se estudia si es posible poder jubilarse
Fuentes
próximas al ministerio de Empleo confirman el envío de estas comunicaciones. Se
acogen para hacerlo a la Ley de la Seguridad Social que regula el cobro de
prestaciones por desempleo en los mayores de 55 años.
Sin
embargo, explican que “no se jubila con carácter general a todos los parados
que alcanzan los 61 años”. Matizan que se estudia caso por caso.
Advierten
que, si el beneficiario de una prestación por desempleo a esa edad reúne ya
todos los requisitos para acceder a la pensión contributiva en el Sistema de la
Seguridad Social, en ese caso sí resulta obligado jubilarse.
Una
de esas condiciones es, por ejemplo, que el parado cuente ya con más de 33 años
cotizados.
Pérdida de un 20% en la futura pensión
Fuentes
del Gobierno defienden esta medida porque aseguran que, con ese cambio de
situación, un desempleado de 61 años “pasa, de cobrar 426 euros de paro, a los
casi 600 que supone la pensión”.
Pero
reconocen también que estos pensionistas sufrirán una pérdida de poder
adquisitivo más adelante. Se calcula, en concreto, que la aplicación de la
medida provocará en el futuro una merma de más de un 20% en su pensión de
jubilación.
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