Carrefour
ha conseguido un fuerte espaldarazo a su financiación para seguir creciendo.
Pese al cerrojazo del crédito bancario, la compañía ha logrado cerrar un
acuerdo con Deutsche Bank por él que éste se compromete por contrato a una
suscripción preferente de participaciones en una sociedad filial española por
un importe total de 802 millones de euros.
Se
trata de Norfin Retail, una firma que hasta ahora estaba inactiva y que se
utilizó ya en 2010 para la concesión de un crédito, al vencimiento del cual se
llevaría a cabo la ampliación.
Norfin
Holder, sociedad de cartera del grupo en España y titular de las acciones tanto
de ésta firma como de Centros Comerciales Carrefour, la filial que gestiona los
hipermercados, explica que se trata de un vehículo para articular una
estructura de financiación del grupo con su socio bancario.
"El
vehículo ha suscrito en 2010 un empréstito emitido por Carrefour y otros bonos
con vencimiento 2021", explica la empresa. Norfin Holder ha otorgado un
préstamo por importe nominal de 255 millones a su filial Norfin Retail, y el
resto de la financiación ha sido otorgada por Deutsche Bank.
"Dado
el funcionamiento determinado desde el inicio de la operación de financiación,
los administradores solidarios de Norfin Retail consideran que ésta tiene la
consideración de Entidad de Propósito Especial", explica la firma.
Asumir
riesgos
El
gigante francés de la distribución deja claro, asimismo, que "no participa
de la mayoría de los riegos y beneficios de la misma, sino que es Deutsche Bank
quien asume la mayoría de los riesgos derivados de la operación". No
obstante, el banco alemán, que no tendrá participación alguna en Carrefour
España, tiene firmado también un contrato por el que tiene el derecho de vender
las acciones suscritas, estando la sociedad instrumental utilizada por la
compañía en la obligación de comprárselas a su valor de mercado si así lo
decidiera.
Carrefour
España cerró el ejercicio de 2011 con una cifra de facturación de 7.987
millones de euros, lo que supone tan sólo un 1,44 por ciento menos que un año
anterior a pesar del agravamiento de la crisis económica y el fuerte parón del
consumo. El resultado neto se redujo, no obstante, en mucha mayor proporción.
En total, cayó al cierre del ejercicio casi un 28 por ciento, hasta 99 millones
de euros. La compañía reconoce en las memorias que está sufriendo el mal
comportamiento de los productos no alimentarios, "claramente influido por
el difícil entorno económico del país". Sin embargo, apunta también que
las aperturas de los últimos años y la apuesta por el nuevo concepto de
hipermercado Carrefour Planet (una tienda multiespecialista con nuevos
servicios y oferta) han permitido a la compañía mantener su posición en el
mercado.
La
sociedad de cartera, Norfin Holder, cerró el año con unas pérdidas netas de
1.375 millones debido a la desinversión de la cadena Dia, que se llevó a cabo
en julio de 2011.Las acciones se traspasaron a otra sociedad del grupo por un
precio final de 2.309 millones para su posterior salida a bolsa, lo que supuso
unas minusvalías de 1.635 millones, que hubo que reflejar en las cuentas.
