El próximo 7 de octubre celebraremos la 10ª edición de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, en cuyo periodo millones de trabajadores y trabajadoras de todo el mundo han tomado parte desde su puesta en marcha por la Confederación Sindical Internacional (CSI) en el año 2008.
Las acciones mundiales se centrarán de nuevo en exigir salarios dignos para todos los trabajadores y trabajadoras, trabajos seguros, igualitarios, más estables y en condiciones de calidad. Debemos denunciar la precarización en las relaciones laborales, tanto en el plano internacional como laboral, la renuncia a derechos básicos con la formación en el puesto de trabajo o la misma conciliación de la vida personal y profesional.
Entre las formas de trabajo “atípico” que están contando con mayor reconocimiento entre los ámbitos empresariales están las empresas multiservicios/servicios auxiliares/servicios integrales –que podemos aglutinar como EMS-, además de otras fórmulas que provienen de la economía, mal llamada, “colaborativa”. Amenazan a los trabajadores con modelos de empleos precarios y sin derechos.
En nuestro país, a pesar de que la economía crece a buen ritmo desde principios de 2014, este desarrollo no se ha traducido en mayor bienestar para los trabajadores y las trabajadoras y sus familias.
En UGT ya tenemos una plataforma para el acceso de cualquier trabajador que quiera acceder a las respuestas de sus problemas. Está accesible desde nuestra página web, con el lema TU RESPUESTA SINDICAL YA. Igualmente, tenemos las campañas PRECARIOS NO, GRACIAS, que trata de sensibilizar a las empresas y a toda la sociedad del mal de las empresas multiservicios, para denunciar sus prácticas, mientras intentamos mejorar las condiciones de sus trabajadores y trabajadoras y reformar la legislación en el sector y, PONTE A MIL, que reivindica la mejora de los salarios más bajos para que ningún convenio incluya salarios por debajo de mil euros, mínimo imprescindible de salario decente.
Porque el trabajo decente debe ser un elemento central en las políticas gubernamentales si se quiere construir una economía sostenible que anteponga a las personas por delante de la codicia del capital.
