En
España ya se han reducido los salarios una media del 6,3% desde 2010.
UGT considera que la propuesta del Fondo
Monetario Internacional que, al parecer, es compartida por el Comisario Europeo
de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, de rebajar en un 10% los
salarios españoles es descabellada. Reducir más los salarios de los ciudadanos
únicamente agravaría una situación económica bastante complicada ya de por sí y
empobrecería aún más a los ciudadanos condenando a España a la miseria.
El secretario
de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer,
ha señalado hoy que “el señor Rehn y el conjunto del colegio de comisarios
desde 2010 vienen imponiendo en Europa y en España una serie de políticas
neoliberales que están fracasando. De hecho, en España el Gobierno del Partido
Popular siguió al dictado de Europa, una reforma laboral, y en este momento hay
más de 600.000 ocupados menos que lo que había antes de su implantación”.
Ferrer ha manifestado que “los salarios
reales en España, una vez descontada la inflación, han caído en 6,3 puntos
desde el 2010 y esto, evidentemente, no ha tenido ningún efecto en el empleo.
Al contrario, ha introducido una caída del consumo y la inversión, ha llevado a
las familias a una situación de sufrimiento y, además, ha introducido elementos
de quiebra en las propias familias por no poder atender sus hipotecas”.
Toni
Ferrer recuerda que los empresarios están incumpliendo lo que pactaron en el II
AENC porque mientras sus beneficios han subido un 2,2%, las rentas de los
trabajadores han disminuido un 5,4% en 2012, es decir, que mientras se induce
una intensa devaluación salarial, haciendo cargar, una vez más, el peso del
ajuste sobre los trabajadores, se preserva del mismo a los que más tienen.
A
esta reducción de salarios, que ya se ha producido en España -y que afectará a
la baja a la cuantía de las prestaciones por desempleo y las pensiones-, hay
que sumar la destrucción de empleo y el aumento generalizado de impuestos,
tasas y precios de productos y servicios básicos como alimentos, carburantes y
energía e incluso sanidad o educación.
Las
políticas económicas y laborales puestas en marcha desde 2010 y el programa de
recortes y contrarreformas impuestas desde la llegada al poder del partido
popular sólo están consiguiendo crear más paro, más pobreza y mayor
desigualdad.